La termoquímica estudia los cambios energéticos en reacciones químicas, analizando tanto reacciones exotérmicas como endotérmicas y utilizando la ley de Hess. Sus aplicaciones incluyen la determinación de entalpías, la producción de metales y cemento utilizando energía solar, y el almacenamiento de energía térmica a alta temperatura. Además, abarca técnicas industriales como electrólisis y cianuración del oro, teniendo en cuenta aspectos medioambientales y de eficiencia energética.