Jesús mantiene una conversación profunda con sus discípulos en la última cena donde les promete un lugar en el cielo. Aunque los discípulos, como las personas de hoy, tienen dificultades para creer en un Dios que no pueden ver, Jesús les dice que al verlo a él ven al Padre, ya que están unidos. Jesús realiza milagros que demuestran su divinidad. Hoy en día, los cristianos pueden ver y tocar a Dios a través de la eucaristía. La confianza es fundamental para la fe,