El documento discute los efectos negativos de los aranceles y el proteccionismo. Los aranceles reducen los salarios generales al desviar los recursos productivos a sectores menos productivos. Solo benefician a los productores a costa de los consumidores, quienes pagan precios más altos. A largo plazo, aunque parezca proteger a algunos grupos, el proteccionismo perjudica la economía en general al distorsionar la estructura productiva y reducir la competitividad.