Desmond Morris compara la vida humana en sociedades modernas con la de animales en cautiverio, señalando que muchos comportamientos humanos anormales surgen de un entorno opresivo y no natural. A medida que las sociedades evolucionan de tribus a supertribus, la cooperación y relaciones personales se vuelven impersonal, favoreciendo la competencia. Morris explora la agresión, territorialidad, y la sexualidad humana a través de una perspectiva evolutiva, destacando las similitudes con el comportamiento animal en cautiverio.