El documento resume la evolución del arte taurino en España durante el siglo XX, destacando la rivalidad entre Joselito el Gallo y Juan Belmonte que fundó el toreo moderno en la década de 1910-1920. Después de la muerte de Joselito, Belmonte dominó la escena hasta la década de 1930. Figuras como Manolete y Luis Miguel Dominguín marcaron la tauromaquia de posguerra hasta finales del siglo.