El uso de Internet se ha vuelto casi indispensable para realizar actividades sociales y laborales en el mundo globalizado de hoy. Sin embargo, la falta de regulación en Internet permite que se cometan actividades no éticas e ilegales que perjudican a la sociedad. Muchos movimientos sociales ahora usan Internet como una forma privilegiada de organización y acción. La tecnología en sí misma no es mala, pero algunas personas le han dado un uso inapropiado que la ha convertido en una amenaza.