El documento presenta un proyecto de retrofitting de vehículos de transporte público que busca reducir emisiones de CO2 y ruido mediante la conversión de vehículos diésel a híbridos. Se propone una reducción del 25% en el consumo de combustible, con ahorros económicos significativos a lo largo de 10 años. Además, se detalla la integración mecánica y eléctrica necesaria para la implementación del sistema híbrido.