ADVOCATUS DIABOLI
PISTORIUS FEMINICIDA
BEATRIZ J. CARRILLO

El héroe sudafricano, Oscar Pistorius,ejemplo paralímico de empuje, voluntad y bravura (el
hombre mejor vestido del mundo), se dio a la tarea, un 14 –casi 15- de febrero; un día del
amor y la amistad, de asesinar a su compañera, la modelo, ReevaSteenkamp.
Hiriéndola y asesinándola, el héroe de Sudáfrica, Pistorius, en nada es diferente de quienes,
con nombre desconocido, asesinaron a Sonia, una chica de 16 años violentada y asesinada
cerca de su casa en la comunidad de San Juan Tezompa, en el municipio de Chalco.
La violencia de género siempre es la misma, y su rostro siempre es el mismo: el enojo
masculino frente a lo femenino.

LA ESPECTACULAR HISTORIA
Yo recuerdo que esa historia me la contó Carmen hace tiempo: se trataba de un niño que
antes de la edad de un año sufrió la amputación de la parte inferior de sus piernas debido a
una malformación y, a pesar de eso, se transformó en un héroe del atletismo mundial.La
historia era increíble.
Por eso no pude menos que sentirme impresionada al saber que Oscar Pistorius, el velocista
sudafricano de quien me había hablado Carmen, había asesinado de varios tiros a su novia,
la modelo ReevaSteenkamp, bajo el argumento de haberla confundido con un intruso que
había penetrado la casa más resguardada de Pretoria, capital administrativa de Sudáfrica.
Oscar Leonard Carl Pistorius, posee una de las historias más hermosas de superación que el
mundo humano ha dado. A sus tempranos 11 meses de vida ya había sido diagnosticado
con una malformación que no cambiaría con el paso del tiempo, sino que se haría cada vez
más difícil para el chico, por lo que el ortopedista sugería la amputación de la parte inferior
de las piernas.
Los padres, hechos del mismo forje que, en apariencia tenía el hijo, asumieron que debían
hacer caso de la recomendación médica y le amputaron las piernas al niño que, se esperaría,
al crecer sin ellas desarrollaría muchos menos traumas y dificultades que el contrario.
Al crecer, el chico era una verdadera maravilla, uno de esos humanos que difícilmente te
encuentras en ningún lado: como una adicción corría todos los días en el tartán de la
Universidad de Pretoria. Allí conoció al coach AmpieLouw que se quedó fascinado la
primera vez que lo vio correr. Personas así no nacen todos los días. Tiene todas las
habilidades de un campeón, dijo su entrenador en más de una oportunidad.
Participó en los Paralímpicos de Atenas 2004, y ya en su primer año como atleta corría los
100 metros más rápido que el récord mundial paralímpico de ese momento. En 2008 coronó
su trabajo con tres medallas doradas en los 100, 200 y 400 metros en los Juegos
Paralímpicos de Pekín; pero Pistorius no quería paralímpicos, aspiraba a competir con
deportistas no discapacitados, lo que ocurrió finalmente hacia 2012 en que, sin triunfo,
pudo correr al lado de atletas “normales” en la olimpiada de Londres.

PISTORIOUS MULTIPLICADO
Como todas las historias de vida, la de Pistorius está llena de Sombras y luces.¿Qué pasó
realmente en Pretoria el 14 de febrero? ¿Qué dio origen a que el velocista le pegara cuatro
tiros a la modelo ReevaSteenkamp?
El medallista paralímpico siempre ha señalado que confundió a Reeva con alguien que
había entrado a la casa y que por eso le disparó pero ¿y el bat ensangrentado? ¿Y el cráneo
destruido de la modelo? ¿Y los gritos previos a los disparos? ¿Y las llamadas al amigo
confesando que había matado a Reeva? ¿Y la llamada al padre para que lo ayudara con algo
que había hecho? ¿Y esas declaraciones frenéticas acerca de que la chica era “suya” y que
por eso la había asesinado?
Así como se sabe de la historia destellante de atleta, de su fuerza de voluntad, lo que
también se conoce es un carácter paranoico, un antecedente de agresión sexual –que no
prosperó-, una cierta tendencia a ser pendenciero y el gusto marcado por las armas:
La fiscalía sudafricana acusó el martes al atleta olímpico Oscar Pistorius de homicidio
premeditado, al sostener que el icono deportivo disparó contra la puerta de un pequeño
cuarto de baño detrás de la cual estaba acurrucada su novia tras una pelea a gritos en el
Día de San Valentín, hiriéndola fatalmente de tres balazos. “Ella no podía ir a ninguna
parte. No podía correr a ninguna parte”, dijo el fiscal GerrieNel…
Pistorius no contesta nada, solo solloza y ve cómo su carrera se derrumba porque así son
los agresores de personas vulnerables: personas disminuidas no física sino emocional y
moralmente. Personas incapaces de detenerse cuando el frenesí de la violencia física las ha
atrapado. La adrenalina a toda velocidad.
Según datos de ONU Mujeres, entre un 15 y 76 por ciento de las mujeres sufren violencia
física y/o sexual a lo largo de su vida, y entre el 9 y 70 por ciento de las victimas señalan al
cónyuge o pareja como el maltratador.
En Australia, Canadá, Israel, Sudáfrica y los Estados Unidos, entre el 40 y 70 por ciento de
las mujeres asesinadas murieron a manos de su pareja. En el Estado de Chihuahua, en
México, el 66 por ciento de los femicidios fueron cometidos por esposos, novios u otros
familiares.
Entre los jóvenes, hasta un 50 por ciento de las agresiones sexuales son cometidas contra
chicas menores de 16 años; y se calcula que en el año 2002, 150 millones de chicas
menores de 18 años sufrieron algún tipo de violencia sexual que incluye haber sido
forzadas a su iniciación sexual. El porcentaje de personas en esta situación se levanta hasta
el 45 por ciento.
En la introducción del Informe Mundial sobre la violencia y la salud de la Organización
Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, otro sudafricano, Nelson
Mandela, señala:
Menos visible, pero aún más difundido, es el legado del sufrimiento individual y cotidiano:
el dolor de los niños maltratados por las personas que deberían protegerlos, de las mujeres
heridas o humilladas por parejas violentas, de los ancianos maltratados por sus
cuidadores, de los jóvenes intimidados por otros jóvenes y de personas de todas las edades
que actúan violentamente contra sí mismas.
Este sufrimiento, del que podría dar muchos más ejemplos, es un legado que se reproduce
a sí mismo a medida que las nuevas generaciones aprenden de la violencia de las
anteriores, las víctimas aprenden de sus agresores y se permite que perduren las
condiciones sociales que favorecen la violencia. Ningún país, ninguna ciudad, ninguna
comunidad es inmune, pero tampoco estamos inermes ante ella.
Pero saber nada de esto le es útil ya a Reeva que cuándo se iba a imaginar que el hombre
con la historia de superación más destellante de la tierra se iba a convertir en el asesino
cruel que la iba a acorralar y finalmente a asesinar por ¿celos? ¿enojo? ¡lo que sea!
Ojalá todos los seres humanos pudiésemos entender que nada justifica la violencia. Nada.
Ni que sea 14 de febrero.
Gracias por leerme,
Comentarios: bjcarrillo_1968@outlook.com

A200213 pistorius

  • 1.
    ADVOCATUS DIABOLI PISTORIUS FEMINICIDA BEATRIZJ. CARRILLO El héroe sudafricano, Oscar Pistorius,ejemplo paralímico de empuje, voluntad y bravura (el hombre mejor vestido del mundo), se dio a la tarea, un 14 –casi 15- de febrero; un día del amor y la amistad, de asesinar a su compañera, la modelo, ReevaSteenkamp. Hiriéndola y asesinándola, el héroe de Sudáfrica, Pistorius, en nada es diferente de quienes, con nombre desconocido, asesinaron a Sonia, una chica de 16 años violentada y asesinada cerca de su casa en la comunidad de San Juan Tezompa, en el municipio de Chalco. La violencia de género siempre es la misma, y su rostro siempre es el mismo: el enojo masculino frente a lo femenino. LA ESPECTACULAR HISTORIA Yo recuerdo que esa historia me la contó Carmen hace tiempo: se trataba de un niño que antes de la edad de un año sufrió la amputación de la parte inferior de sus piernas debido a una malformación y, a pesar de eso, se transformó en un héroe del atletismo mundial.La historia era increíble. Por eso no pude menos que sentirme impresionada al saber que Oscar Pistorius, el velocista sudafricano de quien me había hablado Carmen, había asesinado de varios tiros a su novia, la modelo ReevaSteenkamp, bajo el argumento de haberla confundido con un intruso que había penetrado la casa más resguardada de Pretoria, capital administrativa de Sudáfrica. Oscar Leonard Carl Pistorius, posee una de las historias más hermosas de superación que el mundo humano ha dado. A sus tempranos 11 meses de vida ya había sido diagnosticado con una malformación que no cambiaría con el paso del tiempo, sino que se haría cada vez más difícil para el chico, por lo que el ortopedista sugería la amputación de la parte inferior de las piernas. Los padres, hechos del mismo forje que, en apariencia tenía el hijo, asumieron que debían hacer caso de la recomendación médica y le amputaron las piernas al niño que, se esperaría, al crecer sin ellas desarrollaría muchos menos traumas y dificultades que el contrario. Al crecer, el chico era una verdadera maravilla, uno de esos humanos que difícilmente te encuentras en ningún lado: como una adicción corría todos los días en el tartán de la Universidad de Pretoria. Allí conoció al coach AmpieLouw que se quedó fascinado la primera vez que lo vio correr. Personas así no nacen todos los días. Tiene todas las habilidades de un campeón, dijo su entrenador en más de una oportunidad. Participó en los Paralímpicos de Atenas 2004, y ya en su primer año como atleta corría los 100 metros más rápido que el récord mundial paralímpico de ese momento. En 2008 coronó su trabajo con tres medallas doradas en los 100, 200 y 400 metros en los Juegos Paralímpicos de Pekín; pero Pistorius no quería paralímpicos, aspiraba a competir con deportistas no discapacitados, lo que ocurrió finalmente hacia 2012 en que, sin triunfo, pudo correr al lado de atletas “normales” en la olimpiada de Londres. PISTORIOUS MULTIPLICADO Como todas las historias de vida, la de Pistorius está llena de Sombras y luces.¿Qué pasó realmente en Pretoria el 14 de febrero? ¿Qué dio origen a que el velocista le pegara cuatro tiros a la modelo ReevaSteenkamp?
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    El medallista paralímpicosiempre ha señalado que confundió a Reeva con alguien que había entrado a la casa y que por eso le disparó pero ¿y el bat ensangrentado? ¿Y el cráneo destruido de la modelo? ¿Y los gritos previos a los disparos? ¿Y las llamadas al amigo confesando que había matado a Reeva? ¿Y la llamada al padre para que lo ayudara con algo que había hecho? ¿Y esas declaraciones frenéticas acerca de que la chica era “suya” y que por eso la había asesinado? Así como se sabe de la historia destellante de atleta, de su fuerza de voluntad, lo que también se conoce es un carácter paranoico, un antecedente de agresión sexual –que no prosperó-, una cierta tendencia a ser pendenciero y el gusto marcado por las armas: La fiscalía sudafricana acusó el martes al atleta olímpico Oscar Pistorius de homicidio premeditado, al sostener que el icono deportivo disparó contra la puerta de un pequeño cuarto de baño detrás de la cual estaba acurrucada su novia tras una pelea a gritos en el Día de San Valentín, hiriéndola fatalmente de tres balazos. “Ella no podía ir a ninguna parte. No podía correr a ninguna parte”, dijo el fiscal GerrieNel… Pistorius no contesta nada, solo solloza y ve cómo su carrera se derrumba porque así son los agresores de personas vulnerables: personas disminuidas no física sino emocional y moralmente. Personas incapaces de detenerse cuando el frenesí de la violencia física las ha atrapado. La adrenalina a toda velocidad. Según datos de ONU Mujeres, entre un 15 y 76 por ciento de las mujeres sufren violencia física y/o sexual a lo largo de su vida, y entre el 9 y 70 por ciento de las victimas señalan al cónyuge o pareja como el maltratador. En Australia, Canadá, Israel, Sudáfrica y los Estados Unidos, entre el 40 y 70 por ciento de las mujeres asesinadas murieron a manos de su pareja. En el Estado de Chihuahua, en México, el 66 por ciento de los femicidios fueron cometidos por esposos, novios u otros familiares. Entre los jóvenes, hasta un 50 por ciento de las agresiones sexuales son cometidas contra chicas menores de 16 años; y se calcula que en el año 2002, 150 millones de chicas menores de 18 años sufrieron algún tipo de violencia sexual que incluye haber sido forzadas a su iniciación sexual. El porcentaje de personas en esta situación se levanta hasta el 45 por ciento. En la introducción del Informe Mundial sobre la violencia y la salud de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, otro sudafricano, Nelson Mandela, señala: Menos visible, pero aún más difundido, es el legado del sufrimiento individual y cotidiano: el dolor de los niños maltratados por las personas que deberían protegerlos, de las mujeres heridas o humilladas por parejas violentas, de los ancianos maltratados por sus cuidadores, de los jóvenes intimidados por otros jóvenes y de personas de todas las edades que actúan violentamente contra sí mismas. Este sufrimiento, del que podría dar muchos más ejemplos, es un legado que se reproduce a sí mismo a medida que las nuevas generaciones aprenden de la violencia de las anteriores, las víctimas aprenden de sus agresores y se permite que perduren las condiciones sociales que favorecen la violencia. Ningún país, ninguna ciudad, ninguna comunidad es inmune, pero tampoco estamos inermes ante ella. Pero saber nada de esto le es útil ya a Reeva que cuándo se iba a imaginar que el hombre con la historia de superación más destellante de la tierra se iba a convertir en el asesino cruel que la iba a acorralar y finalmente a asesinar por ¿celos? ¿enojo? ¡lo que sea!
  • 3.
    Ojalá todos losseres humanos pudiésemos entender que nada justifica la violencia. Nada. Ni que sea 14 de febrero. Gracias por leerme, Comentarios: bjcarrillo_1968@outlook.com