A.C D.C
JUSTIFICACIÓNPORLAFE
EFESIOS 2:8-10
Porque por gracia sois salvos por medio de la
fe; y esto no de vosotros, pues es don de
Dios; no por obras, para que nadie se
gloríe. Porque somos hechura suya, creados en
Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios
preparó de antemano para que anduviésemos
en ellas.
Justificación por la fe
“La justicia por la cual somos
justificados es imputada; la justicia por
la cual somos santificados es
impartida. La primera es nuestro
derecho al cielo; la segunda, nuestra
idoneidad para el cielo” (Review and Herald, 4 de junio de 1895).
El plan de la salvación debe necesariamente incluir
no sólo el perdón del pecado, sino la restauración
completa. La salvación del pecado es más que el
perdón del pecado. Lógicamente, el perdón
presupone el pecado y se lo da a condición de que
rompamos con él. La santificación es apartarse del
pecado e indica la liberación de su poder y la
victoria sobre él. El primero es un medio de
neutralizar el efecto del pecado; la segunda es una
restauración del poder para obtener la victoria
completa.
Justificación por la fe
“Cuando estemos revestidos por la
justicia de Cristo, no tendremos ningún
gusto por el pecado, pues Cristo obrará
dentro de nosotros. Quizá cometamos
errores, pero aborreceremos el pecado
que causó los sufrimientos del Hijo de
Dios” Review and Herald, 03 de September, 1890
Justificación por la fe
La fe genuina se apropia de la justicia
de Cristo y el pecador es hecho
vencedor con Cristo, pues se lo hace
participante de la naturaleza divina, y
así se combinan la divinidad y la
humanidad. Review and Herald, 01 de Julio, 1890.
¿Qué es la justificación por la fe?
“Es la obra de Dios que abate en el
polvo la gloria del hombre, y hace
por el hombre lo que él no tiene la
capacidad de hacer por sí mismo”
Testimonios para los Ministros, p.464
HISTORIA SOBRE LA JUSTIFICACIÓN
• La Iglesia Adventista adoptó desde sus orígenes las
principales enseñanzas del protestantismo, aunque
lamentablemente quedaron en segundo plano, detrás de las
llamadas “verdades esenciales” como el sábado, la segunda
venida, el espíritu de profecía y el santuario. La razón de esta
marginación fue que la mayoría de las denominaciones
protestantes ya enseñaban la Justificación por la Fe, por lo
que consideraron innecesario acentuarla en las
predicaciones. Sin embargo, esta actitud provocó que,
gradualmente, un fuerte y consolidado espíritu legalista
invadiera la Iglesia.
IDEAS TERGIVERSADAS SOBRE JUSTIFICACIÓN
La predestinación, idea calvinista, plantea que
Dios, desde antes de nacer la persona, le asigna
su destino de manera invariable. De este modo,
la doctrina de la Justificación si bien no
desaparece, pierde relevancia, pues la salvación
no dependería de la Fe de cada creyente, sino
de una designación imparcial por parte de Dios.
IDEAS TERGIVERSADAS SOBRE JUSTIFICACIÓN
Por otro lado, existe la doctrina de la seguridad eterna, que
puede sintetizarse en el aforismo popular “una vez salvo,
siempre salvo”. Esta enseñanza establece que, debido a la
confesión de fe de los creyentes, Cristo fijo en ellos la
salvación, independientemente de su posible conducta
subsiguiente. En este sentido, es similar a la predestinación,
pero a la inversa. Tal doctrina tiende a demeritar la
Justificación, pues la reduce a un mero acto, ignorando que
más bien apunta a toda una vida de crecimiento espiritual.
Hoy se enseñan muchas doctrinas falsas acerca de la
santidad. Por un lado, hay quienes niegan el poder de Dios
para salvar del pecado; por otro, están los que se jactan de su
santidad delante de los hombres y quisieran hacernos creer
que están sin pecado. Entre la primera clase hay no
solamente incrédulos y escépticos, sino creyentes cuya visión
no incluye la victoria sobre el pecado, sino una transigencia
con él. En la otra, están los que no tienen un concepto justo ni
del pecado ni de la santidad de Dios, cuya visión espiritual
está tan dañada que no puede percibir sus propias faltas y
por lo tanto, se creen perfectos, y cuyo concepto de la verdad
y la justicia lo estiman superior al que se revela en la Palabra.
No es fácil decidir cuál es el mayor error.
Lo que dice Dios en la biblia con respecto
a vivir sin pecar
1 de Juan 3: 8-9
El que practica el pecado es del diablo; porque el
diablo peca desde el principio. Para esto apareció
el Hijo de Dios, para deshacer las obras del
diablo.
Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el
pecado, porque la simiente de Dios permanece
en él; y no puede pecar, porque es nacido de
Dios.
1 de Corintios 6: 9-10
¿No saben que los malvados no heredarán
el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni
los fornicarios, ni los idólatras, ni los
adúlteros, ni los sodomitas, ni los
pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los
avaros, ni los borrachos, ni los
calumniadores, ni los estafadores
heredarán el reino de Dios.
Colosenses 3:5
Por tanto, hagan morir todo lo
que es propio de la naturaleza
terrenal: inmoralidad sexual,
impureza, bajas pasiones, malos
deseos y avaricia, la cual es
idolatría.
Santiago 4:4
¡Oh gente adúltera! ¿No
saben que la amistad con el
mundo es enemistad con
Dios? Si alguien quiere ser
amigo del mundo se vuelve
enemigo de Dios.
Efesios 5:3
Entre ustedes ni siquiera debe
mencionarse la inmoralidad
sexual, ni ninguna clase de
impureza o de avaricia, porque
eso no es propio del pueblo
santo de Dios.
Proverbios 10:9
Quien se conduce con
integridad, anda seguro;
quien anda en malos
pasos será descubierto.
Salmos 119:133
Guía mis pasos
conforme a tu promesa;
no dejes que me
domine la iniquidad.
Santiago 4:8
Acérquense a Dios, y él se
acercará a ustedes.
¡Pecadores, límpiense las
manos! ¡Ustedes los
inconstantes, purifiquen su
corazón!
(1 Tes. 4:3).
“Porque ésta es la
voluntad de Dios, vuestra
santificación”
(Efesios 5:27).
“para presentarla para sí,
una iglesia gloriosa, sin
mancha ni arruga, ni cosa
semejante; antes, que sea
santa e inmaculada”
«Un carácter formado a la semejanza divina es
el único tesoro que podemos llevar de este
mundo al venidero. Los que en este mundo
andan de acuerdo con las instrucciones de
Cristo, llevarán consigo a las mansiones
celestiales toda adquisición divina. Y en el
cielo mejoraremos continuamente. Cuán
importante es, pues, el desarrollo del carácter
en esta vida.» Palabras de vida del gran Maestro, pág. 267
«Las pruebas de esta vida son los obreros de Dios que
quitan de nuestro carácter las impurezas, las debilidades y
asperezas, y nos adaptan para asociarnos con los ángeles
puros del cielo en gloria. Pero a medida que pasamos por
estas pruebas, a medida que los fuegos de la aflicción se
encienden en nosotros, no debemos fijar la vista en el
fuego visible, sino en las cosas invisibles, la herencia
eterna, la vida inmortal, el eterno peso de gloria; y
mientras hacemos esto, el fuego no nos consumirá, sino
que sólo quitará la paja, y saldremos purificados siete
veces, llevando el sello de lo Divino.» Testimonios para la Iglesia,
Tomo 1, págs. 610-611
“Cristo es la perfección del carácter
divino. Es el modelo que debemos seguir.
Las palabras de Pedro están cargadas de
significado: “Como hijos obedientes, no
os conforméis a los deseos que antes
teníais estando en vuestra ignorancia;
sino, como aquel que os llamó es santo,
sed también vosotros santos en toda
vuestra manera de vivir; porque escrito
está: Sed santos, porque yo soy santo”.
1 Pedro 1:14-16.” – Patriarcas y profetas, pág. 47
Dios, en Cristo, condenó al pecado, no
meramente por fallar contra él como un
juez sentado en la tribuna del juicio,
sino viniendo y viviendo en la carne,
pero sin pecar. En Cristo, él demostró
que es posible, por su gracia y poder,
resistir la tentación, vencer el pecado y
vivir en la carne una vida sin pecado”.
Sin el Espíritu de Dios, un conocimiento de su
Palabra no tiene valor. La teoría de la verdad,
cuando no va acompañada del Espíritu Santo, no
puede avivar el alma o santificar el corazón. Uno
puede estar familiarizado con los mandamientos y
las promesas de la Biblia, pero a menos que el
Espíritu de Dios grabe la verdad, el carácter no
será transformado. Sin la iluminación del Espíritu,
los hombres no podrán distinguir la verdad del
error, y caerán bajo las tentaciones maestras de
Satanás.
En la obra de la redención no hay compulsión. No se
emplea ninguna fuerza exterior. Bajo la influencia del
Espíritu de Dios, el hombre está libre para elegir a quien
ha de servir. En el cambio que se produce cuando el alma
se entrega a Cristo, hay la más completa sensación de
libertad. La expulsión del pecado es obra del alma misma.
Por cierto, no tenemos poder para librarnos a nosotros
mismos del dominio de Satanás; pero cuando deseamos
ser libertados del pecado, y en nuestra gran necesidad
clamamos por un poder exterior y superior a nosotros, las
facultades del alma quedan dotadas de la fuerza divina
del Espíritu Santo y obedecen los dictados de la voluntad,
en cumplimiento de la voluntad de Dios. - DTG 431.4
Conclusión
Creo que cualquiera de nosotros puede durar un día sin
pecar, puede ser el mejor cristiano por Cristo, su relación y
dependencia. Si podemos durar entonces un día sin pecar,
¿por qué no podemos vivir toda una vida sin pecar? La
respuesta es lamentable y sencilla: porque no dependemos
de Cristo, aún siendo adventista, guardando el sábado,
diezmando y ofrendando, tristemente no tenemos una
dependencia constante con Cristo. Ese es el secreto a voces
de la victoria del cristiano, Cristo, Cristo y sólo Cristo.

Ac dc

  • 1.
  • 2.
    JUSTIFICACIÓNPORLAFE EFESIOS 2:8-10 Porque porgracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
  • 3.
    Justificación por lafe “La justicia por la cual somos justificados es imputada; la justicia por la cual somos santificados es impartida. La primera es nuestro derecho al cielo; la segunda, nuestra idoneidad para el cielo” (Review and Herald, 4 de junio de 1895).
  • 4.
    El plan dela salvación debe necesariamente incluir no sólo el perdón del pecado, sino la restauración completa. La salvación del pecado es más que el perdón del pecado. Lógicamente, el perdón presupone el pecado y se lo da a condición de que rompamos con él. La santificación es apartarse del pecado e indica la liberación de su poder y la victoria sobre él. El primero es un medio de neutralizar el efecto del pecado; la segunda es una restauración del poder para obtener la victoria completa.
  • 5.
    Justificación por lafe “Cuando estemos revestidos por la justicia de Cristo, no tendremos ningún gusto por el pecado, pues Cristo obrará dentro de nosotros. Quizá cometamos errores, pero aborreceremos el pecado que causó los sufrimientos del Hijo de Dios” Review and Herald, 03 de September, 1890
  • 6.
    Justificación por lafe La fe genuina se apropia de la justicia de Cristo y el pecador es hecho vencedor con Cristo, pues se lo hace participante de la naturaleza divina, y así se combinan la divinidad y la humanidad. Review and Herald, 01 de Julio, 1890.
  • 7.
    ¿Qué es lajustificación por la fe? “Es la obra de Dios que abate en el polvo la gloria del hombre, y hace por el hombre lo que él no tiene la capacidad de hacer por sí mismo” Testimonios para los Ministros, p.464
  • 8.
    HISTORIA SOBRE LAJUSTIFICACIÓN • La Iglesia Adventista adoptó desde sus orígenes las principales enseñanzas del protestantismo, aunque lamentablemente quedaron en segundo plano, detrás de las llamadas “verdades esenciales” como el sábado, la segunda venida, el espíritu de profecía y el santuario. La razón de esta marginación fue que la mayoría de las denominaciones protestantes ya enseñaban la Justificación por la Fe, por lo que consideraron innecesario acentuarla en las predicaciones. Sin embargo, esta actitud provocó que, gradualmente, un fuerte y consolidado espíritu legalista invadiera la Iglesia.
  • 9.
    IDEAS TERGIVERSADAS SOBREJUSTIFICACIÓN La predestinación, idea calvinista, plantea que Dios, desde antes de nacer la persona, le asigna su destino de manera invariable. De este modo, la doctrina de la Justificación si bien no desaparece, pierde relevancia, pues la salvación no dependería de la Fe de cada creyente, sino de una designación imparcial por parte de Dios.
  • 10.
    IDEAS TERGIVERSADAS SOBREJUSTIFICACIÓN Por otro lado, existe la doctrina de la seguridad eterna, que puede sintetizarse en el aforismo popular “una vez salvo, siempre salvo”. Esta enseñanza establece que, debido a la confesión de fe de los creyentes, Cristo fijo en ellos la salvación, independientemente de su posible conducta subsiguiente. En este sentido, es similar a la predestinación, pero a la inversa. Tal doctrina tiende a demeritar la Justificación, pues la reduce a un mero acto, ignorando que más bien apunta a toda una vida de crecimiento espiritual.
  • 11.
    Hoy se enseñanmuchas doctrinas falsas acerca de la santidad. Por un lado, hay quienes niegan el poder de Dios para salvar del pecado; por otro, están los que se jactan de su santidad delante de los hombres y quisieran hacernos creer que están sin pecado. Entre la primera clase hay no solamente incrédulos y escépticos, sino creyentes cuya visión no incluye la victoria sobre el pecado, sino una transigencia con él. En la otra, están los que no tienen un concepto justo ni del pecado ni de la santidad de Dios, cuya visión espiritual está tan dañada que no puede percibir sus propias faltas y por lo tanto, se creen perfectos, y cuyo concepto de la verdad y la justicia lo estiman superior al que se revela en la Palabra. No es fácil decidir cuál es el mayor error.
  • 12.
    Lo que diceDios en la biblia con respecto a vivir sin pecar 1 de Juan 3: 8-9 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.
  • 13.
    1 de Corintios6: 9-10 ¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.
  • 14.
    Colosenses 3:5 Por tanto,hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría.
  • 15.
    Santiago 4:4 ¡Oh genteadúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios.
  • 16.
    Efesios 5:3 Entre ustedesni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios.
  • 17.
    Proverbios 10:9 Quien seconduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
  • 18.
    Salmos 119:133 Guía mispasos conforme a tu promesa; no dejes que me domine la iniquidad.
  • 19.
    Santiago 4:8 Acérquense aDios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!
  • 20.
    (1 Tes. 4:3). “Porqueésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación”
  • 21.
    (Efesios 5:27). “para presentarlapara sí, una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga, ni cosa semejante; antes, que sea santa e inmaculada”
  • 22.
    «Un carácter formadoa la semejanza divina es el único tesoro que podemos llevar de este mundo al venidero. Los que en este mundo andan de acuerdo con las instrucciones de Cristo, llevarán consigo a las mansiones celestiales toda adquisición divina. Y en el cielo mejoraremos continuamente. Cuán importante es, pues, el desarrollo del carácter en esta vida.» Palabras de vida del gran Maestro, pág. 267
  • 23.
    «Las pruebas deesta vida son los obreros de Dios que quitan de nuestro carácter las impurezas, las debilidades y asperezas, y nos adaptan para asociarnos con los ángeles puros del cielo en gloria. Pero a medida que pasamos por estas pruebas, a medida que los fuegos de la aflicción se encienden en nosotros, no debemos fijar la vista en el fuego visible, sino en las cosas invisibles, la herencia eterna, la vida inmortal, el eterno peso de gloria; y mientras hacemos esto, el fuego no nos consumirá, sino que sólo quitará la paja, y saldremos purificados siete veces, llevando el sello de lo Divino.» Testimonios para la Iglesia, Tomo 1, págs. 610-611
  • 24.
    “Cristo es laperfección del carácter divino. Es el modelo que debemos seguir. Las palabras de Pedro están cargadas de significado: “Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”. 1 Pedro 1:14-16.” – Patriarcas y profetas, pág. 47
  • 25.
    Dios, en Cristo,condenó al pecado, no meramente por fallar contra él como un juez sentado en la tribuna del juicio, sino viniendo y viviendo en la carne, pero sin pecar. En Cristo, él demostró que es posible, por su gracia y poder, resistir la tentación, vencer el pecado y vivir en la carne una vida sin pecado”.
  • 26.
    Sin el Espíritude Dios, un conocimiento de su Palabra no tiene valor. La teoría de la verdad, cuando no va acompañada del Espíritu Santo, no puede avivar el alma o santificar el corazón. Uno puede estar familiarizado con los mandamientos y las promesas de la Biblia, pero a menos que el Espíritu de Dios grabe la verdad, el carácter no será transformado. Sin la iluminación del Espíritu, los hombres no podrán distinguir la verdad del error, y caerán bajo las tentaciones maestras de Satanás.
  • 27.
    En la obrade la redención no hay compulsión. No se emplea ninguna fuerza exterior. Bajo la influencia del Espíritu de Dios, el hombre está libre para elegir a quien ha de servir. En el cambio que se produce cuando el alma se entrega a Cristo, hay la más completa sensación de libertad. La expulsión del pecado es obra del alma misma. Por cierto, no tenemos poder para librarnos a nosotros mismos del dominio de Satanás; pero cuando deseamos ser libertados del pecado, y en nuestra gran necesidad clamamos por un poder exterior y superior a nosotros, las facultades del alma quedan dotadas de la fuerza divina del Espíritu Santo y obedecen los dictados de la voluntad, en cumplimiento de la voluntad de Dios. - DTG 431.4
  • 28.
    Conclusión Creo que cualquierade nosotros puede durar un día sin pecar, puede ser el mejor cristiano por Cristo, su relación y dependencia. Si podemos durar entonces un día sin pecar, ¿por qué no podemos vivir toda una vida sin pecar? La respuesta es lamentable y sencilla: porque no dependemos de Cristo, aún siendo adventista, guardando el sábado, diezmando y ofrendando, tristemente no tenemos una dependencia constante con Cristo. Ese es el secreto a voces de la victoria del cristiano, Cristo, Cristo y sólo Cristo.