El documento resume las principales diferencias entre la cultura empresarial japonesa y mexicana, incluyendo la actitud hacia el trabajo, la educación, la naturaleza y la religión. Se enfatiza la importancia de la educación formativa, el trabajo en equipo, la puntualidad y el respeto. También se destaca que los sindicatos japoneses ofrecen mejoras en lugar de hacer peticiones, lo que ha llevado a una mayor calidad y productividad. Finalmente, se enfatiza la necesidad de invertir en el crecimiento de las empresas en lugar