La criptografía protege documentos y datos mediante el uso de cifras o códigos para ocultar información confidencial. Existen dos tipos principales de llaves criptográficas: simétricas, que usan la misma llave para cifrar y descifrar, y asimétricas, que usan llaves públicas y privadas. Los hackers pueden acceder sistemas para encontrar vulnerabilidades, mientras que los virus pueden dañar computadoras alterando su funcionamiento normal o destruyendo datos.