La contaminación del agua en Argentina, especialmente en la cuenca Matanza-Riachuelo, es un grave problema que afecta a 5 millones de personas, con un 35% sin acceso a agua potable y un 55% sin sistema de cloacas. Se están implementando mejoras en la planta de tratamiento de efluentes en Berazategui para reducir los residuos orgánicos vertidos al río y mitigar la contaminación. Greenpeace está trabajando en la región para asegurar el acceso al agua potable y abordar la crisis ambiental en esta área crítica.