El documento habla sobre los problemas de tráfico que enfrenta el autor durante su viaje diario de 2 horas desde Usme hasta Fontibón en Bogotá. El autor observa que cada día más personas luchan por cumplir con sus horarios laborales pero se enfrentan a trancones y accidentes que retrasan sus viajes. El transporte en Bogotá sufre del desorden, las imprudencias y la corrupción de conductores, peatones y las autoridades que deben organizar la movilidad en la ciudad.