El documento describe las características del cielo según la Biblia. El cielo es el lugar donde Dios mora y donde los salvos vivirán para siempre con Él, libres de sufrimiento. Los salvos tendrán cuerpos espirituales, pasarán la eternidad alabando a Dios, y gozarán de descanso y felicidad total. Solo aquellos que hayan sido lavados por la sangre de Cristo entrarán al cielo.