El documento describe la visión de Juan en Apocalipsis 21 de la Nueva Jerusalén, una ciudad celestial que desciende del cielo después de la segunda venida de Cristo. Describe la Nueva Jerusalén como el cumplimiento de las promesas de Dios de habitar con la humanidad y marca el comienzo de una nueva creación sin pecado, dolor o muerte. El propósito de Juan al escribir esta visión era alentar a los cristianos que sufrían persecución a permanecer fieles a Cristo a pesar de la oposición