La adicción a los videojuegos es el uso compulsivo que interfiere en la vida cotidiana, caracterizado por malestar al interrumpirse el juego y la inversión excesiva de tiempo en actividades relacionadas. Las causas pueden incluir problemas personales, la naturaleza adictiva de los videojuegos y la búsqueda de evasión, cuya consecuencia puede ser daño en relaciones interpersonales y problemas de salud mental y física. Aunque se debate el uso del término 'adicción', también se reconocen beneficios de los videojuegos, como el aumento de retención escolar y la mejora en habilidades cognitivas.