El documento describe el ADN energético como la esencia inherente a cada ser humano que guía el funcionamiento del ADN biológico. El ADN energético se transforma constantemente a través de los pensamientos, palabras y acciones de una persona, y cuando alcanza el equilibrio, guía al ADN biológico a generar nuevas experiencias de vida. El despertar de la conciencia ocurre cuando una persona activa intencionalmente sus energías positivas como el amor y la compasión.