El documento relata el evento en Betania donde una mujer unge a Jesús con un costoso perfume, lo que genera críticas entre los presentes. Jesús defiende su acto de adoración extravagante, explicando que es un gesto de amor y devoción hacia Él, enfatizando que siempre habrá pobres pero no siempre estará presente. Además, se reflexiona sobre la naturaleza de la adoración a Dios, destacando su costo, esfuerzo y la incomodidad que puede causar en otros.