La reforma en materia de telecomunicaciones de 2013 en México tuvo como objetivo principal aumentar la competencia en el sector de las telecomunicaciones al permitir una mayor inversión privada extranjera y nacional en el mercado. Algunos aspectos clave de la reforma incluyen la creación de un nuevo organismo regulador llamado IFETEL, la desaparición de COFETEL, y disposiciones destinadas a reducir los precios de los servicios y aumentar la calidad. Si bien la reforma sentó las bases para cambiar el paradigma del sistema de comunicaciones en el país