La reforma de telecomunicaciones y radiodifusión de México de 2015 tuvo como objetivo eliminar las barreras que impedían el acceso a la comunicación en el país, como los altos precios y la mala calidad de los servicios. La reforma buscó promover la competencia entre empresas, expandir la cobertura de redes, mejorar los derechos de los usuarios y fomentar una mayor inversión extranjera en el sector de las telecomunicaciones mexicano.