El documento analiza el anteproyecto de reforma del código penal español, centrando su atención en la criminalización de la protesta social y las implicaciones de los nuevos delitos propuestos. Se examina cómo estas modificaciones pueden impactar en la estabilidad jurídica y en el respeto de los derechos humanos, destacando la importancia de cumplir con los estándares internacionales en materia de restricciones de derechos. Finalmente, se concluye que las reformas propuestas carecen de justificación suficiente y pueden generar inseguridad jurídica.