Al hablar sobre nuestras experiencias, descubrimos más sobre nosotros mismos a través de cómo formulamos preguntas y opiniones. Compartir nuestras experiencias, miedos, amores y frustraciones con otros no sólo les da consejos, sino que también nos ayuda a aprender más sobre nosotros mismos y a reflexionar sobre nuestra vida. Hablar del corazón sobre nuestras experiencias es una forma de recapitular y examinar nuestra vida.