El consumo de alcohol entre los jóvenes mexicanos es un problema de salud pública grave, siendo la cuarta causa de mortalidad y estando relacionado con accidentes, homicidios y cirrosis hepática. Más del 60% de la población mexicana y el 55% de los jóvenes de 14 a 18 años consumen alcohol regularmente, buscando aceptación social o escape. Los factores ambientales, familiares e individuales contribuyen a su aparición, aunque el problema no es tan grave a esa edad debido a que es difícil desarrollar dependencia.