La técnica de impresión serigráfica consiste en transferir tinta a través de una malla tensada, bloqueando el paso de la tinta en las áreas donde no habrá imagen mediante una emulsión. Se originó en China y permite reproducir imágenes de forma repetitiva. El proceso implica emulsionar la malla, quemarla en una mesa de luz, revelarla, encintarla y realizar el tiraje. Se utiliza ampliamente para imprimir en telas, plásticos, madera y más, en usos como ropa, publicidad,