La octopamina juega un papel importante en la modulación del desarrollo de las tareas de las abejas obreras en la colmena. Los niveles de octopamina aumentan con la edad de las abejas y son más altos en las abejas forrajeras que recogen néctar y polen que en las nodrizas que se quedan en la colmena. Tratar colonias con octopamina causa un aumento de 2 a 8 veces en el forrajeo temprano, lo que sugiere que la octopamina induce el desarrollo de