En Argentina, los precios de los alquileres de departamentos continúan aumentando, dificultando la búsqueda de opciones adecuadas. Los requisitos comunes incluyen un contrato laboral sólido y firmar un contrato mínimo de dos años, lo que permite a los propietarios establecer precios elevados. La alta demanda, especialmente en ciudades como Buenos Aires y Rosario, lleva a los propietarios a aprovechar la situación, a menudo ofreciendo apartamentos en mal estado por precios desproporcionados.