La permuta de propiedades es una alternativa en el mercado inmobiliario que permite a las personas cambiar de casa sin necesidad de vender, a menudo utilizada por quienes se mudan por trabajo. Este proceso implica evaluar y tasar las propiedades, firmar una escritura de permuta ante un notario y puede incluir el pago de diferencias en efectivo si los valores no son equivalentes. Es esencial contar con asesoría legal para evitar estafas y asegurar que ambas partes se beneficien de la transacción.