El aluminio, aunque es un metal versátil y reciclable, presenta graves problemas ambientales durante su extracción, producción y reciclaje, incluyendo la emisión de CO2, la contaminación del agua y la destrucción de hábitats. La industria del reciclaje en México es débil y carece de datos y programas específicos, lo que limita la recuperación eficiente del material. A pesar de su utilidad, el impacto ambiental del aluminio es significativo, sugiriendo la necesidad de optimizar su producción y reciclaje para reducir daños.