Ana Frank, nacida en 1929 en Alemania, y su familia judía enfrentaron el aumento del antisemitismo durante el régimen de Hitler, lo que les llevó a huir a los Países Bajos. A pesar de la aparente recuperación de su vida, la ocupación nazi llevó a la familia a esconderse en un refugio donde Ana comenzó a escribir su famoso diario. Finalmente, fueron descubiertos en 1944, y Ana y su hermana murieron en campos de concentración, mientras que su padre, Otto Frank, sobrevivió y publicó su diario en su memoria.