El documento aborda la gestión de la complejidad en proyectos de la Construtora Iben Ltda., enfatizando que la complejidad es manejable y debe ser monitoreada para no sobrepasar límites preestablecidos. Se identifican dos variables clave para medir la complejidad: la dinámica, relacionada con el número de cambios, y la imprevisibilidad, vinculada a los riesgos del proyecto. Además, se sugiere que se deben establecer niveles deseables de complejidad que se alineen con los objetivos estratégicos de la organización.