La campaña publicitaria "Share a White Christmas" de Coca-Cola busca posicionar la marca como reconocida mundialmente y capaz de brindar alegría a las familias durante la Navidad. El mensaje central es que en cualquier parte del mundo siempre habrá alguien dispuesto a compartir una Coca-Cola en estas fechas. La ejecución creativa muestra personas celebrando la Navidad en diferentes países para resaltar cómo la marca une a personas de todo el mundo.