El documento discute el impacto histórico del nacimiento de Jesús, argumentando que, a pesar de su importancia, no se conocía la fecha exacta de su nacimiento, lo que llevó a confusiones en el calendario. Dionisio el Exiguo, en el año 532 d.C., propuso un nuevo sistema de datación basado en el nacimiento de Jesús, pero cometió errores que resultaron en un desfase de siete años en nuestra cronología moderna. La obra enfatiza que Jesús es el eje central de la historia, diferenciando el tiempo antes y después de su llegada al mundo.