Este documento discute la influencia de las páginas web pro-anorexia y pro-bulimia. Explica que los jóvenes buscan formas de encajar en la sociedad a través de Internet, donde encuentran páginas que promueven conductas alimentarias de riesgo. También señala que los padres a menudo desconocen cómo y qué usan sus hijos en Internet, y que no existe un sistema de bloqueo efectivo contra este tipo de contenido dañino.