Durante la década de 1940-1949, la moda estuvo influenciada por la Segunda Guerra Mundial y la escasez de materiales. La ropa se hizo más simple y funcional, con prendas militares y trajes sastre siendo populares. Los vestidos se acortaron y estrecharon debido a la falta de telas. A pesar de las dificultades, la moda parisina continuó siendo influyente, con vestidos drapeados y accesorios como turbantes siendo tendencias.