Lady Gaga y Katy Perry han utilizado filtraciones de sus canciones como una estrategia de marketing, captando la atención de fans y medios sin gastar en publicidad. A pesar de acusar a piratas informáticos, estas filtraciones han generado un alto interés por sus nuevos trabajos discográficos. La tendencia sugiere que las irregularidades en lanzamientos están fomentando un nuevo modelo publicitario en la industria musical.