El documento describe las características arquitectónicas típicas de diferentes climas. Para los climas cálidos seco y húmedo, enfatiza la importancia de la ventilación, sombra y protección de la radiación solar. En el clima templado, destaca el uso de patios, voladizos y materiales aislantes. Finalmente, para el clima frío, resalta la necesidad de conservar el calor interior mediante la acumulación de nieve, desvanes y aprovechamiento del calor humano y animal.