Los arrecifes de coral son estructuras submarinas compuestas de carbonato de calcio, formadas por colonias de corales que prosperan en aguas cálidas y claras, y representan un ecosistema altamente diverso que alberga el 25% de todas las especies marinas. A pesar de su pequeño tamaño en la superficie oceánica, desempeñan un papel crucial en la protección costera y ofrecen importantes servicios ecosistémicos valorados en 375 mil millones de dólares anuales. Sin embargo, estos ecosistemas son frágiles y están amenazados por el cambio climático y prácticas perjudiciales.