Los arrecifes de coral son formaciones rocosas que se construyen a partir de los esqueletos calcáreos de corales, algas y moluscos. Están compuestos de diminutos animales llamados pólipos que secretan carbonato de calcio para formar su estructura. Proporcionan hábitat a muchas especies marinas y protegen las costas, además de ser importantes para las industrias pesquera y de turismo. Sin embargo, se encuentran amenazados por el cambio climático y la contaminación humana.