El documento discute el arrepentimiento y la restauración ante Dios. Explica que Dios desea bendecir a su pueblo si son fieles y obedientes, pero traerá maldiciones si son infieles y desobedientes. Aunque Dios castiga el pecado, espera que los pecadores se arrepientan. El arrepentimiento verdadero implica un cambio de actitud hacia Dios y alejarse del pecado. Dios acepta al pecador arrepentido, le da un nuevo corazón y lo restaura. Para gozar de esta restauración