El documento describe el edificio Chrysler Building en Nueva York, uno de los mejores ejemplos del estilo Art Deco. Con 319 metros de altura y 77 pisos, fue el edificio más alto del mundo cuando se completó en 1930, aunque fue superado poco después por el Empire State Building. La ornamentación del edificio, incluyendo las gárgolas y las tapas de radiador estilizadas en las esquinas, se basa en los automóviles Chrysler de la época y demuestra la influencia del estilo Art Deco.