El graffiti ha estado presente en Chile desde los años 1970 cuando surgieron los movimientos de brigadas muralistas. En los años 1990, el graffiti se popularizó entre los jóvenes relacionados con el hip hop. Aunque originalmente se usaban instrumentos artesanales como tiza y carbón, ahora los aerosoles son comunes. Existen varios estilos de graffiti como tags, crow-ups y piezas elaboradas con varios colores. El graffiti chileno ha evolucionado para expresar opiniones sociales y políticas.