El documento resume la historia del graffiti chileno desde sus inicios en petroglifos y geoglifos realizados por pueblos nativos, hasta su evolución en las últimas décadas influenciado por el hip hop. Explica que el graffiti se divide en letras y iconos, describiendo estilos como wild style, 3D, fotorealismo y personajes. Concluye que el graffiti surgió como forma de comunicación y expresión artística más que como acto de delincuencia.