Rhoda expresa su temor a envejecer en medio de constantes cambios e incertidumbres, ya que ella no puede fundir los momentos presentes con los futuros como los demás. A diferencia de los otros que parecen tener un propósito y una vida cohesionada, Rhoda se siente aislada y como espuma o papel arrojado por el viento. Sin embargo, desea encajar y copiar a los demás para encender su fuego en la llama común de una vida como la de ellos, que parece íntegra y sin angustias.