La atresia esofágica es una emergencia médico-quirúrgica en recién nacidos, caracterizada por la interrupción del esófago y la tráquea, mostrando síntomas como tos y salivación abundante. Se clasifica en varios tipos según la presencia de fístulas y la severidad, y el diagnóstico se basa en antecedentes clínicos y estudios de imagen. El tratamiento involucra cirugía, a menudo en las primeras 24 horas de vida, con pronóstico variable dependiendo del peso y la presencia de anomalías asociadas.