El documento describe el período barroco en el arte occidental, que se originó en Italia a finales del siglo XVI y principios del XVII y se extendió a Europa. El estilo barroco se caracterizó por formas dinámicas, efectos ilusionistas, y una estética teatral que enfatizaba lo espectacular y sorprendente. El barroco reflejó una época de cambios religiosos y políticos turbulentos mediante el uso de elementos dramáticos y una visión grandilocuente del poder de la iglesia y el estado.