El documento describe el arte barroco como un fenómeno artístico dinámico que surgió en el siglo XVII como resultado del deseo de un nuevo estilo. Abarcó diversas artes como literatura, arquitectura, escultura y pintura. Se caracterizó por ser dinámico, teatral y ornamentado, con énfasis en efectos ilusorios y sorprendentes para comunicarse con las masas. Cada país desarrolló su propia expresión barroca aunque compartiendo influencias del naturalismo y clasicismo italianos.