El documento discute varios factores que sugieren que la vida en la Tierra no fue un milagro sino algo inevitable dado las leyes de la naturaleza y la química. Explica que ciertas zonas de la galaxia son más propicias para la vida que otras y que la zona habitable de un planeta puede cambiar con el tiempo debido a variaciones en el sol o la atmósfera. También señala que la vida puede estabilizar la temperatura de un planeta.