El efecto invernadero natural se divide en 4 fases: 1) la energía solar ingresa a la atmósfera, 2) parte de la energía es reflejada y otra absorbida por la Tierra, 3) la Tierra emite energía en longitudes de onda largas, y 4) gases como el CO2 y el vapor de agua absorben esta energía y la irradian de nuevo a la superficie, atrapando más calor y aumentando la temperatura.