Barichara se originó en 1702 cuando una virgen apareció tallada en una piedra, lo que llevó a la construcción de una parroquia y aldea. Se mantiene como un enclave colonial con tradiciones culturales y económicas protegidas. Ubicada en la meseta más seca de Colombia, ofrece hospedaje que va desde casas campestres hasta hoteles boutique, acompañado de restaurantes. Entre sus atracciones se encuentran iglesias, miradores y parques que imprimen un sello único a este municipio fundado en