Durante el último periodo glacial, un 3% del volumen oceánico quedó atrapado en los casquetes glaciares, generando un descenso del nivel del mar de 120 metros. La actividad humana ha alterado significativamente los ciclos biogeoquímicos, incluyendo el ciclo del carbono, nitrógeno y azufre, afectando el clima y los recursos hídricos. Además, el albedo y la formación de nubes se ven influenciados por las emisiones de gases y aerosoles, lo que contribuye a las perturbaciones climáticas en el Antropoceno.